| Novena a la Inmaculada |
|
| ||||||||
| Recibir NOVEDADES FLUVIUM |
¡Señor que yo sea capaz de amar como Tú Amas, que sea capaz de sufrir como Tú sufres!
| Novena a la Inmaculada |
|
| ||||||||
| Recibir NOVEDADES FLUVIUM |
|
| Mes de septiembre de 2011: un Papa alemán viaja a Alemania. Es, además, teólogo. Quizá por eso Benedicto XVI se atrevió a esbozar un diagnóstico serio sobre una sociedad caracterizada por conquistas importantes y por carencias profundas. En el discurso al Comité de los católicos alemanes (24 de septiembre de 2011), el Papa Ratzinger usó una imagen sugestiva. ¿Qué ocurriría si un grupo de expertos llegase a Alemania y conviviese durante una semana con una familia para analizar la situación “in situ”? “Expertos llegados de un país lejano vendrían a vivir con una familia alemana media por una semana. Aquí admirarían muchas cosas, por ejemplo el bienestar, el orden y la eficacia. Pero, con una mirada sin prejuicios, constatarían también mucha pobreza, pobreza en las relaciones humanas y en el ámbito religioso”. Benedicto XVI pasó en seguida a un punto que ha denunciado en otros momentos, también antes de ser elegido Papa: el relativismo que domina en muchos corazones. Sus palabras, en el discurso que estamos glosando, fueron claras: “Vivimos en un tiempo caracterizado en gran parte por un relativismo subliminal que penetra todos los ambientes de la vida. A veces, este relativismo llega a ser batallador, arremetiendo contra quienes dicen saber dónde se encuentra la verdad o el sentido de la vida. Y notamos cómo este relativismo ejerce cada vez más un influjo sobre las relaciones humanas y sobre la sociedad. Esto se manifiesta en la inconstancia y discontinuidad de tantas personas y en un excesivo individualismo. Hay quien parece incapaz de renunciar a nada en absoluto o a sacrificarse por los demás. También está disminuyendo el compromiso altruista por el bien común, en el campo social y cultural, o en favor de los necesitados. Otros ya no son idóneos para unirse de manera incondicional a un partner. Ya casi no se encuentra la valentía de prometer fidelidad para toda la vida; el valor de optar y decir: 'yo ahora te pertenezco totalmente', o de buscar con sinceridad la solución de los problemas comprometiéndose con decisión por la fidelidad y la veracidad”. Inconstancia, discontinuidad, individualismo, disminución de la entrega al bien común, incapacidad de llegar a compromisos: ¿puede haber así una sociedad sana? ¿De qué sirve lo positivo, que no puede negarse, cuando faltan elementos esenciales para vivir de modo auténticamente humano? Benedicto XVI no quería sólo poner el dedo en la llaga. Desde la imagen que inspiró el discurso, esbozó una primera idea propositiva. Se trataría de “considerar a la persona humana en su totalidad, de la que forma parte –no sólo implícita, sino precisamente explícitamente– su relación con el Creador”. En cierto modo, ese fue el lema constante del viaje en casi todos los discursos y homilías: con Dios hay futuro. O, en otras palabras, el hombre sólo puede ser comprendido en su relación con el Padre de quien venimos y hacia el que se dirigen nuestras vidas. Muchos, sin embargo, no llegan a encontrarse con Dios, ni ven en las Iglesias institucionales un camino de acceso a la transcendencia que tanto necesitan. Hay estructuras, nadie puede negarlo; pero sin fe, ¿para qué sirven? Es aquí donde Benedicto XVI ofreció afirmaciones sorprendentes: “Permitidme afrontar aquí un punto de la situación específica alemana. La Iglesia está organizada de manera óptima. Pero, detrás de las estructuras, ¿se encuentra la fuerza espiritual correspondiente, la fuerza de la fe en el Dios vivo? Debemos decir sinceramente que hay un desfase entre las estructuras y el Espíritu. Y añado: la verdadera crisis de la Iglesia en el mundo occidental es una crisis de fe. Si no llegamos a una verdadera renovación en la fe, toda reforma estructural será ineficaz”. Entonces, ¿qué hacer? Hay que ayudar a las personas a conseguir una “experiencia de la bondad de Dios”. El Papa explicaba así esta idea: “[Las personas] necesitan lugares donde poder hablar de su nostalgia interior. Estamos llamados a buscar nuevos caminos de evangelización, caminos que podrían ser pequeñas comunidades donde se vive la amistad que se profundiza regularmente en la adoración comunitaria de Dios. Aquí hay personas que hablan de sus pequeñas experiencias de fe en su puesto de trabajo y en el ámbito familiar o de los conocidos, testimoniando de este modo un nuevo acercamiento de la Iglesia a la sociedad. A ellos les resulta claro que todos tienen necesidad de este alimento de amor, de la amistad concreta con los otros y con Dios”. Todo ello implica, desde luego, no olvidar que “sigue siendo importante la relación con la sabia vital de la Eucaristía, porque sin Cristo no podemos hacer nada (cf. Jn 15,5)”. Para algunos, un programa como éste parecería insuficiente, pues esas personas opinan que lo más importante es cambiar las estructuras, modificar la misma Iglesia, adaptarla al tiempo presente, sobre todo ante el fenómeno (numeroso y dramático) de quienes dejan de vivir su fe. Benedicto XVI no dejó de lado esta objeción. En Friburgo, el 25 de septiembre de 2011, se dirigió a los católicos comprometidos en la Iglesia y en la sociedad con estas palabras: “Surge, pues, la pregunta: ¿Acaso no debe cambiar la Iglesia? ¿No debe, tal vez, adaptarse al tiempo presente en sus oficios y estructuras, para llegar a las personas de hoy que se encuentran en búsqueda o en duda? A la beata Madre Teresa le preguntaron una vez cuál sería, según ella, lo primero que se debería cambiar en la Iglesia. Su respuesta fue: Usted y yo”. En ese mismo discurso, hacía ver que la Iglesia está llamada a ser fiel a la misión recibida y a limpiarse de salpicaduras del mundo que puedan empañar su fidelidad a Cristo. Se trata, en definitiva, de que la Iglesia se desligue del mundo para adherirse más íntimamente a Dios y poder así acercarlo a los hombres de nuestro tiempo. “Su sentido consiste en ser instrumento de la redención, en dejarse impregnar por la Palabra de Dios y en introducir al mundo en la unión de amor con Dios”. Un diagnóstico y una terapia. Hubo, ciertamente, muchos otros mensajes en el viaje del Papa alemán a su patria. Leerlos poco a poco, a pesar de la usura del tiempo, nos hará comprender mejor lo que Benedicto XVI quiso decir a la gente de su tierra y a tantos hombres y mujeres del planeta que viven situaciones parecidas: con mucho orden y estructuras, pero vacíos de Dios y de esperanza. Para ellos, en Alemania y en tantos lugares del planeta, hay quien que les ha recordado una idea muy sencilla: con Dios hay futuro... | |||||
| Recibir NOVEDADES FLUVIUM |
|
| Hace cinco años surgió el portal www.primeroscristianos.com, una página web que busca informar de manera sencilla sobre el mundo de los primeros seguidores de Cristo. Se trata de una iniciativa promovida por algunos estudiantes de la Universidad de Navarra. "Buscamos dar a conocer la vida de los primeros cristianos a las mujeres y a los hombres del siglo XXI: hacer presente el espíritu que ellos vivieron, tal como ellos mismos lo han contado. Son personas como nosotros, con sus dificultades, con sus luchas… y que saben confiar por encima de todo en la fuerza de su fe", señalan los organizadores de la página. La web pretende que los primeros cristianos hablen directamente al usuario, y que este diálogo directo sea enriquecedor para quien lo mantenga con ánimo abierto y oído atento. También trata de poner al alcance de todos, algunos de los tesoros que se encuentran en sus escritos, y que no son fácilmente conocidos por quienes no son especialistas. Los cristianos de hoy tenemos mucho que aprender de la fe de los primeros cristianos, y hemos de saber -como ellos- descubrir y dar a conocer el verdadero sentido de la novedad cristiana a nuestros contemporáneos. "Tenemos una gran deuda de gratitud con aquellos primeros, que merecen toda nuestra veneración y agradecimiento: su vida era una apuesta en la que se jugaba el destino de la Iglesia y de los hombres. Si somos cristianos hoy, se lo debemos a ellos", sugieren estos universitarios. A través de la web viajamos a los tiempos del nacimiento de la Iglesia. Nos permite acercarnos a aquellos que constituyen los primeros eslabones de esta fabulosa cadena que a lo largo de la historia va transformando el mundo: eslabones fuertes y sólidos, que continúan sosteniéndonos a los cristianos de hoy. En www.primeroscristianos.com actualmente se puede encontrar información sobre la vida de las primeras comunidades cristianas, las persecuciones, la expansión del cristianismo, el testimonio de los mártires, los Padres de la Iglesia, las catacumbas, etc. La página alberga algunos documentos, vídeos y archivos sonoros que se pueden descargar. También ofrece listados de libros y películas relacionados con el mundo del cristianismo primitivo, así como de las actas de los mártires o la situación del cristianismo en los cuatro primeros siglos. También procura informar de todo lo referente a la situación en Tierra Santa y de los cristianos perseguidos en tantos lugares del planeta. A través de la página es posible suscribirse a un boletín de novedades con las últimas actualizaciones. | |||||||||||
| Recibir NOVEDADES FLUVIUM |
| |
Boletin 181. Semana del 28 de noviembre al 4 de diciembre de 2011
|
| Estás recibiendo este correo por que estás dado de alta en el boletín del Foro Español de la Familia. Darme de baja | Actualiza tus preferencias | Información Legal | Contacta | Foro Español de la Familia Pº Castellana, 203 1º Dcha. Madrid, Madrid 28046 Foro Español de la Familia 2011 |