Siento mucho los retrasos, actualizaré el blog de vez en cuando, pero tened paciencia, please:



La vida de un sacerdote en Madrid es algo compleja, hacemos lo que podemos y que Dios ponga el resto. Si quieres contribuir pide a Dios que nos envíe más sacerdotes.

Un fuerte abrazo

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Palabra de vida para jóvenes: Hchs. 9, 1-19


Ya vimos, días antes, que Saulo recibía los mantos de quienes apedrearon a Esteban. Saulo era un fariseo ferviente que pensaba estar aniquilando una secta perniciosa que blasfemaba contra la grandeza de Dios, cuando decían que Dios se había hecho hombre. Era una blasfemia merecedora de la muerte, como bien afirmaban las Escrituras.

El grupo de jóvenes me ha pedido que no quieren que haya tiempo de compartir, que prefieren que se alargue un poco más la explicación, que si hay algo que comentar, ya lo harán. Así que este sistema para los jóvenes va a ser mucho más sencillo, pues la oración también la hacen con el evangelio del día que se reúnen. Con lo que esta formación incluye únicamente la explicación del texto.

Conversión y misión de Saulo 

Hch9 1 Saulo, respirando todavía amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse encadenados a Jerusalén a los que descubriese que pertenecían al Camino* , hombres y mujeres. 3 Mientras caminaba, cuando ya estaba cerca de Damasco, de repente una luz celestial lo envolvió con su resplandor. 4 Cayó a tierra y oyó una voz que le decía: «Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?». 5 Dijo él: «¿Quién eres, Señor?». Respondió: «Soy Jesús, a quien tú persigues. 6 Pero levántate, entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tienes que hacer». 7 Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. 8 Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. 9 Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber. 10 Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión: «Ananías». Respondió él: «Aquí estoy, Señor». 11 El Señor le dijo: «Levántate y ve a la calle llamada Recta, y pregunta en casa de Judas por un tal Saulo de Tarso. Mira, está orando, 12 y ha visto en visión a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista». 13 Ananías contestó: «Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén, 14 y que aquí tiene autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre». 15 El Señor le dijo: «Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para llevar mi nombre a pueblos y reyes, y a los hijos de Israel. 16 Yo le mostraré lo que tiene que sufrir por mi nombre». 17 Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno de Espíritu Santo». 18 Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y fue bautizado. 19 Comió, y recobró las fuerzas.

Explicación:

Señor, te suplicamos que derrames sobre nosotros tu gracia, para que todas nuestras acciones, intenciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabranza de tu Divina Majestad. Padre nuestro...


Resultado de imagen de conversion de sauloAsí que quiere depurar todo Israel de tales blasfemos. Saulo de Tarso no es tonto y ve que tiene que alcanzar primero aquellas comunidades que por su situación se convierten en grandes puertos de difusión de ideas. El primero y más cercano es Damasco.

Hasta que el cristianismo no llegó a Antioquía no se les llamó nunca cristianos, sino que ellos mismos hablaban de seguidores del Camino de Jesús. Ya Jesús se había referido a sí mismo como "el Camino, la Verdad y la Vida".

De este modo, Saulo pensaba traer a Jerusalén para juzgarles y escarmentar a todo el mundo a todos cuantos pudiera atrapar de esa secta tan nefasta, por eso pidió cartas para todas las sinagogas. Todas las sinagogas tendrían que obedecer y entregar a todos los discípulos de Jesús.

Llegando ya a Damasco, le envolvió con su resplandor una luz celestial, "una luz venida del cielo" y cayendo a tierra oyó una voz que le decía: Saul, ¿por qué me persigues? Es el mismo Señor Jesucristo quien se presenta ante Saulo, identificándose con sus discípulos. Saulo no perseguía a Cristo, a quien consideraba muerto, sino a sus discípulos. Lo que hacen contra la Iglesia, lo hacen contra el mismo Cristo.

Jesús no le dice que se vuelva, sino que entre en la ciudad a la que iba, pero con otra misión. "Se te dirá lo que tienes que hacer". Además, no va a ser Jesús quien se lo diga, sino que tendrá que obedecer a uno de aquellos a quienes quería matar. Tiene que fiarse de otro hombre. Ésta es la dinámica de la Encarnación. Para llegar a Dios, los discípulos de Jesús tenían que llegar a través de la carne de Jesús. Quien quiere llegar a Dios hoy, no le queda más remedio que hacerlo a través de la carne de la Iglesia. Una Iglesia sucia, tumefacta y enferma, pero que sólo a través de ella alcanzamos a Jesús.

Decía Ratzinguer cuando aún no era Papa. ¿Cómo podemos seguir siendo católicos tal y como está hoy la Iglesia? Explicaba que la única razón por la que él era católico (igual que yo) es porque sólo en la Iglesia puedo alcanzar  a Cristo, por muy pecadores que sean todos los bautizados.

Saulo podía escandalizarse, exigir trato directo con Dios... y se quedaría sin nada. Como aquello que quieren llegar a Cristo sin nadie, sin mediaciones, sin sacramentos... Nunca alcanzarán al Señor.

Saulo se levanta del suelo y se queda sin vista. Es curioso que el que creía que sabía la Verdad, quien iba a derribar a los discípulos de Jesús, tenga que levantarse porque es él quien estaba en el suelo y no pueda ver nada hasta que acepte la mediación de un hombre que le lleve a Dios. Ayunó 3 días. ¿Para qué sirve el ayuno/mortificación? ¿No es algo trasnochado que Dios realmente no lo quiere?
  1. Para entrenar la propia voluntad;
  2. Para purificar los propios pecados y los de los demás;
  3. Para suplicar alguna gracia de Dios;
  4. Para adorar a Dios y manifestar que sólo le necesitamos a Él
  5. Para acompañar a Jesús en la cruz y tratar de reducir su dolor;
  6. Para identificarnos con Cristo y vivir desde Él.
Temas que faltan por meditar:

1.- ¿Por qué no quiere ir Ananías a por Saulo, por miedo o por no querer hacer un bien a su enemigo?
2.- ¿Qué significa "invocar su nombre? ¿Por qué no dice mejor los que te siguen?
3.- Yo le mostraré lo que tiene que sufrir por mi nombre.
4.- ¿Y si Ananías no hubiera acudido? ¿Qué pasa cuando no cumplimos la voluntad de Dios?
5.- Le llama "hermano"
6.- Impuso las manos: queda lleno del Espíritu Santo.
7.- 3 días ciego, sin comer, ni beber.
8.- Se le cayeron las escamas, recobró la vista, se levantó y fue bautizado, comió y recobró las fuerzas.



domingo, 4 de noviembre de 2018

Palabra de vida para los jóvenes: El eunuco etíope

Un ángel del Señor habló a Felipe y le dijo: «Levántate y marcha hacia el sur, por el camino de Jerusalén a Gaza, que está desierto». 27 Se levantó, se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope; era un eunuco, ministro de Candaces, reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido a Jerusalén para adorar. 28 Iba de vuelta, sentado en su carroza, leyendo el profeta Isaías. 29 El Espíritu dijo a Felipe: «Acércate y pégate a la carroza». 30 Felipe se acercó corriendo, le oyó leer el profeta Isaías, y le preguntó: «¿Entiendes lo que estás leyendo?». 31 Contestó: «¿Y cómo voy a entenderlo si nadie me guía?». E invitó a Felipe a subir y a sentarse con él. 32 El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era este: Como cordero fue llevado al matadero, como oveja muda ante el esquilador, así no abre su boca. 33 En su humillación no se le hizo justicia. ¿Quién podrá contar su descendencia? Pues su vida ha sido arrancada de la tierra. 34 El eunuco preguntó a Felipe: «Por favor, ¿de quién dice esto el profeta?; ¿de él mismo o de otro?». 35 Felipe se puso a hablarle y, tomando pie de este pasaje, le anunció la Buena Nueva de Jesús. 36 Continuando el camino, llegaron a un sitio donde había agua, y dijo el eunuco: «Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?». 38 Mandó parar la carroza, bajaron los dos al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó. 39 Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, y siguió su camino lleno de alegría. 40 Felipe se encontró en Azoto y fue anunciando la Buena Nueva en todos los poblados hasta que llegó a Cesarea.

Explicación:

Felipe, el diácono, recibe una inspiración de Dios. Sabe que Dios quiere que vaya al sur, pero no sabe por qué. ¿Para qué voy a ir al desierto cuando la gente está en las ciudades? Muchas veces hablamos de pobreza, pero la pobreza tiene muchas implicaciones. La implicación más grande es la obediencia, ésa es la entrega mayor. ¿quién quiere rendir el propio juicio?, ¿quién se fía más de otro que de sí mismo?

Esa es la entrega que se nos pide muchas veces. Cuando te envían a un lugar donde tú crees que no vas a hacer nada, cuando te dicen que te quedes en un sitio, del que todos se van. Cuando parece que no valoran tus capacidades y crees que podrías hacerlo mejor en otro destino...

Sin embargo, Felipe obedece a esa inspiración angélica y se pone en camino. Al principio, efectivamente nadie pasa por ese camino, pero al final, ve una carroza y se le cruza un pensamiento a Felipe por el camino: ¿y si me acerco a esa carroza?. Efectivamente era una inspiración del Espíritu Santo. Muy pocas veces nos habla con una voz que resuene en nuestra cabeza. Habitualmente, Dios nos habla con toda sencillez, a través de alguna moción, algún deseo inspirado, algún sentimiento o incluso un pensamiento que podemos confundir con una idea propia.

¡Qué importante es obedecer esas mociones interiores! Podrías pasar de ese pensamiento y nunca sabrás qué repercusiones podría haber tenido hacerle caso... Pues Felipe volvió a obedecer y se acercó a la carroza.

En aquella época la gente cuando leía, leía en voz alta. Leer para sí mismo es algo que hemos aprendido en la historia moderna. En la antigüedad, eso no existía. La gente leía en voz alta. Pues así leía el etíope y de este modo, Felipe escucha lo que lee este personaje tan influyente y puede entablar conversación. Además, ¡qué coincidencia, justo está leyendo lo más favorable para que le hable de Cristo! ¿Coincidencia o providencia?

Así se confirma que todo lo que Felipe había entendido era realmente de Dios.

Entra de lleno en la vida de este etíope: ¿entiendes lo que estás leyendo? Se ve clarísima la humildad e inteligencia de su interlocutor. No trata de aparentar que sabe algo que desconoce, sino que deseando aprender reconoce su ignorancia: Contestó: «¿Y cómo voy a entenderlo si nadie me guía?». E invitó a Felipe a subir y a sentarse con él.

Y así Felipe pudo contarle todo lo que respecto a Jesús necesitaba saber el eunuco, para poder entender el pasaje. Simplemente, Felipe obedeció a Dios y hubo fruto. ¡Qué maravilla! Qué sencillo... 

El eunuco continuó su viaje lleno de alegría. ¡Siguió su camino, pero con una alegría que jamás había conocido! Dios, muy pocas veces nos saca de nuestro sitio, pero hace  que podamos vivir todo de un modo nuevo.

 Santo Tomás de Aquino definía la alegría como la consecuencia del amor, es decir, es como si la alegría fuese el brillo que existe cuando hay amor. Y explicaba también que la alegría es tanto mayor cuanto mayor es el amor y cuanto más noble es aquello que se ama. 


Preguntas:

1.- ¿Odecedes a Dios cuando intuyes que te ha dicho algo o lo dejas pasar porque no estás seguro? ¿Tratas de discernir qué es de Dios, qué puede ser tuyo y qué puede ser tentación?

2.- ¿Cuántas veces crees que en el apostolado eres tú el que te lo curras?, ¿cuántas veces te tiene que demostrar el Señor que se trata simplemente de obedecer y que es Él quien va a poner el resto, que las cosas no son tan difíciles, sino que nosotros las complicamos muchísimo?

3.- ¿Alguna vez te ha pasado algo parecido?

4.- ¿Tú tienes esa alegría del eunuco?, ¿Qué te falta para vivir con alegría?, ¿Crees que la alegría depende de que todo te vaya bien en la vida?, ¿No hay posibilidad de vivir con alegría en cualquier circunstancia? A lo mejor es que no entendemos bien ¿qué es la alegría?

5.- ¿Qué amas, a quién amas, cuánto amas? Piensa que a lo mejor, aquí, en esta respuesta puede que encuentres la causa de tu tristeza. En todo caso, os dejo un artículo fenomenal:


Los cinco remedios contra la tristeza

Los santos, aquellos que han disfrutado de una especial amistad con Jesús, también han estado tristes. Por eso, es interesante conocer los remedios que dan para recuperar la alegría propia del cristiano.
OTROS
Opus Dei - Los cinco remedios contra la tristeza
Cada uno de nosotros ha atravesado días tristes, días en los cuales no se logra superar una cierta pesadez interior que contamina el ánimo y dificulta las relaciones con los demás. ¿Existe algún truco para superar el malhumor y recuperar la sonrisa? Santo Tomás de Aquino propone cinco remedios de sorprendente eficacia contra la tristeza.
1. El primer remedio es concederse un placer. Es como si el famoso teólogo hubiese intuido ya hace siete siglos la idea, tan difundida hoy, de que el chocolate es antidepresivo. Quizá parezca una idea materialista, pero es evidente que una jornada llena de amarguras puede terminar bien con una buena cerveza. Que algo así sea contrario al Evangelio es difícilmente demostrable: sabemos que el Señor participaba con gusto en banquetes y fiestas, y tanto antes como después de la Resurrección disfrutó con gusto de las cosas bellas de la vida. Incluso un Salmo afirma que el vino alegra el corazón del hombre (aunque es preciso aclarar que la Biblia condena claramente las borracheras).
2. El segundo remedio es el llanto. A menudo, un momento de melancolía es más duro si no se logra encontrar una vía de escape, y parece como si la amargura se acumulase hasta impedir llevar a cabo la tarea más pequeña. El llanto es un lenguaje, un modo de expresar y deshacer el nudo de un dolor que a veces nos puede asfixiar. También Jesús lloró. Y Papa Francisco señala que "ciertas realidades de la vida se ven solamente con ojos que han sido limpiados por las lágrimas. Invito a cada uno de vosotros a preguntarse: ¿Yo he aprendido a llorar?".
3. El tercer remedio es la compasión de los amigos. Me viene a la cabeza el personaje del amigo de Renzo, en el famoso libro "Los novios", que en una gran casa deshabitada a causa de la peste va desgranando las grandes desgracias que han sacudido a su familia. "Son hechos horribles, que jamás hubiera creído que llegaría a ver; cosas que quitan la alegría para toda la vida; pero hablarlas entre amigos es un alivio". Es algo que hay que experimentar para creerlo. Cuando uno se siente triste, tiende a ver todo de color gris. En esas ocasiones es muy eficaz abrir el alma con algún amigo. A veces basta un mensaje o una llamada de teléfono breve y el panorama se ilumina de nuevo.
4. El cuarto remedio contra la tristeza es la contemplación de la verdad, del "fulgor veritatis" del que habla san Agustín. Contemplar el esplendor de las cosas, en la naturaleza o una obra de arte, escuchar música, sorprenderse con la belleza de un paisaje... puede ser un eficaz bálsamo contra la tristeza. Un critico literario, pocos días después del fallecimiento de un querido amigo, tenía que hablar sobre el tema de la aventura en Tolkien. Inició así: "Hablar de cosas bellas ante personas interesadas es para mi un verdadero consuelo...".
5. El quinto remedio propuesto por santo Tomás es el que quizá uno menos podría esperar de un maestro medieval. El teólogo afirma que un remedio fantástico contra la tristeza es dormir y darse un baño. La eficacia del consejo es evidente. Es profundamente cristiano comprender que para remediar un mal espiritual a veces resulta necesario un alivio corporal. Desde que Dios se ha hecho Hombre, y por tanto ha asumido un cuerpo, el mundo material ha superado la separación entre materia y espíritu.
Un prejuicio muy difundido es que la visión cristiana del hombre se basa sobre la oposición entre alma y cuerpo, y este último sería siempre visto como una carga u obstáculo para la vida espiritual. En realidad, el humanismo cristiano considera que la persona (alma y cuerpo) resulta completamente "espiritualizada" cuando busca la unión con Dios. Usando palabras de san Pablo, existe un cuerpo animal y un cuerpo espiritual, y nosotros no moriremos, sino que seremos transformados, porque es necesario que este cuerpo corruptible se vista de incorruptibilidad, que este cuerpo mortal se vista de inmortalidad.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Espiritualidad ignaciana


“Nada puede importar más que encontrar a Dios. Es decir, enamorarse de Él de una manera definitiva y absoluta. Aquello de lo que te enamoras atrapa tu imaginación, y acaba por ir dejando su huella en todo. Será lo que decida qué es lo que te saca de la cama cada mañana, qué haces con tus atardeceres, en qué empleas tus fines de semana, lo que lees, lo que conoces, lo que rompe tu corazón, y lo que te sobrecoge de alegría y gratitud. ¡Enamórate! ¡Permanece en el amor! Todo será de otra manera”. Pedro Arrupe SJ

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE LA ESPIRITUALIDAD IGNACIANA?

  • Buscar y hallar la voluntad de Dios sobre mi vida. No lo más perfecto objetivamente, sino lo que Dios quiere de mí.
  • Ensanchar el corazón a las dimensiones del mundo, pero aterrizando en lo concreto para no perderme en vaguedades o en ideales irrealizables.
  • Conocer mi realidad lo más ampliamente posible. De ahí, mucho examinar cada situación y también examinarme
  • Discernir, a la luz de la oración y de la razón iluminada por la fe, cómo puedo mejorar esa realidad para hacerla más evangélica.
  • Encontrar a Dios en todo lo creado, siendo contemplativos en la acción o unidos con Dios en la acción.
De alguna manera, creo que es: conocer a Jesucristo, seguirle, enamorarse de Él hasta que todo lo que hagas sea por Él, identificarse con Él y que esa vida de la gracia se manifieste en obras de salvación sobre el mundo y sobre la humanidad entera. Distinguiéndose siempre por lo que más gloria pueda dar a Dios, lo que más me lleve a amar a Jesucristo y lo que más me ayude a servirle antes, más y mejor.

En todo amar y servir.

Si creeis que me equivoco, por favor, corregidme.

Palabra de vida: Lc. 1, 29-38

Anuncio del nacimiento de Jesús


El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo»* . 29 Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. 30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31 Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32 Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». 34 Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». 35 El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. 36 También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, 37 porque para Dios nada hay imposible». 38 María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.

1.- Explicación.

(Se hace breve recapitulación de la catequesis anterior...)


[Significado de "turbar": Alterar el ánimo de una persona confundiéndola o aturdiéndola hasta dejarla sin saber qué hacer ni qué decir.]

Nuestra Madre, la Santísima Virgen María no está acostumbrada a pensar en sí misma. Las palabras del ángel no sabe cómo tomarlas y queda turbada. No sabe muy bien qué responder. En su prudencia natural, queda dándole vueltas a qué significa tan saludo. Tampoco ha estado nunca delante de un ángel. Se queda impresionada ante la manifestación de la Gloria de Dios, que provoca el ángel.

San Gabriel se adelanta y le tranquiliza: <<No temas, María>>... Le llama por su nombre con una dulzura y un cariño que la chiquilla que tiene delante se relaja. No olvidemos que el que María sea inmaculada, no quiere decir que lo sepa todo o que su organismo no reaccione con temor ante manifestaciones desconocidas. Es una niña adolescente (entre 12 y 15 años), que como muy lejos ha ido siempre arropada de Nazareth a Jerusalén y vuelta a casa. Nunca ha tenido apariciones extraordinarias y por eso se turba ante la presencia del ángel y sus palabras.

¿Qué es y quién es ese ángel? Un ángel es un mensajero de Dios, espíritu puro, no tienen cuerpo. Son manifestación de la Gloria y el Poder de Dios, por eso quienes los ven se quedan llenos de temor. En el caso de los pecadores, ese temor aumenta por la fuerza de la justicia de Dios y te quedas empequeñecido ante la muchedumbre de tus culpas. En el caso de María, ese temor no existe, pues no tiene miedo a la Justicia infinita de Dios, pues siempre le ha amado y servido. Pero sí queda sobrecogida ante la Omnipotencia de Dios. Una cosa es que no tenga pecados y otra muy distinta es que siendo criatura, se turba grandemente ante la diferencia que hay entre Dios y sus criaturas.

Gabriel, además es de los ángeles más grandes que Dios ha creado. Aquel a quien Dios envía en su embajadas más delicadas. Cuatro veces sabemos que intervino en la Biblia: nosotros acabamos de ver dos de sus misiones: a Zacarías y a la Virgen María, pero además se apareció a Daniel por dos veces para darle importantes embajadas de Dios, en los capítulo 8 y 9 del libro de Daniel.

<>... María se ha hecho agradable a Dios y por eso Dios la quiere para Sí. ¿Por qué vas a tener miedo si eres la preferida de Dios?

 <> ¿Qué significa el nombre de Jesús? A veces, a Jesús se le llama Emmanuel, eso significa Dios con nosotros. Pero esta vez le llaman Jesús: Dios salva. Esto es, que el hijo que María va a concebir en su vientre y a dar a luz, va ser el mismo Dios para salvarnos. Jesús es el heredero de David, pero además es Dios. Pero cómo puede ser que su reino no tenga fin, si nadie parece que le haga caso. ¿Dónde está ese reino de Jesús?, ¿de quién es rey? ¿sobre quién manda? Eso es lo que cada uno de nosotros tiene que plantearse. ¿Tú quieres que Jesús sea tu rey? ¿Estás dispuesto a obedecerle?

Inmediatamente, María hace una pregunta a Gabriel. No es como la pregunta de Zacarías, quien dudaba que fuera posible tener un hijo, la pregunta de María no parte de una duda de fe. Sabe que va a ocurrir, lo que pregunta es qué tiene que hacer ella. Pues no ha tenido relaciones con ningún hombre y todavía no ha completado su matrimonio con José. Es como si preguntara: ¿tengo que adelantar la boda?

Cuando conocemos lo que quiere Dios de nosotros, tenemos que plantearnos también cómo cumplirlo mejor. Esto es lo que quiere hacer la virgen María. Cumplir antes, más y mejor la Voluntad de Dios. Se dispone a la carrera. ¿Para qué retrasar las decisiones si ya sé lo que quiere el Señor?

Pero el ángel le retiene. Para lo que va a ocurrir, no tiene que hacer nada. Simplemente dejarse hacer.  <>. Va a ser el Espíritu Santo quien haga todo. El niño que va a nacer no será de San José, sino que concebirás directamente un hijo de Dios, será la fuerza de Dios la que te haga concebir. Esto es lo fundamental del evangelio. ¿Crees que Dios puede hacer concebir el vientre de María a su propio hijo? Quien realmente no crea que Dios se interesa por los hombres, quien no crea que Dios se preocupa por nosotros, no podrá creer esta noticia. Si tú crees que Dios te quiere, que te ha creado para que vivas con Él, no podía ser que te dejara sumergido en tus pecados sin hacer nada por ti y de hecho, creemos que por amor a cada uno de nosotros, Dios decidió hacerse hombre para cargar con nuestros pecados, liberarnos de ellos y darnos la Vida eterna. ¡Qué tú y yo podamos ir al cielo dependía de que Jesús se hiciera hombre, para rescatarnos. Porque para Dios nada hay imposible. Quien lo ha creado todo, ¿no iba a ser capaz de hacerse hombre? Es el poder de Dios al servicio de su amor por nosotros.

<>. Después de anunciarle todo, le da una pista de lo que puede hacer. Si tu pariente ha concebido también milagrosamente, a lo mejor te puede ayudar a ver qué hacer a partir de ahora... 

<> Ya sabe lo que tiene que hacer, sabe cuál es su misión. También entiende las dificultades que va a tener a partir de ahora. Sabe cuál es la pena por tener un hijo fuera del matrimonio, sabe lo que se le viene encima, pero también sabe que Dios no la va a dejar tirada. Se fía de Dios y hace lo que Dios quiere. Acepta todo, ya iremos respondiendo a las necesidades una tras otra. Lo primero ahora es llegar donde está Isabel, para ayudarla y también para hablar con ella y ver cómo afrontar el futuro próximo.

Y una vez que el ángel le ha dicho lo que Dios quiere, la dejó sola. Es ella la que tiene que ver cómo llegar hasta Isabel. Somos nosotros quienes tenemos que ver cómo hacer lo que sabemos que quiere Dios de nosotros. Además, una vez que has visto lo que Dios quiere, puede venirte una tentación: ¿No me estaré engañando?, ¿No será todo una ilusión? Después de ver las cosas, todo parece que vuelva a la realidad, como si lo real fuera lo que pasaba antes de que Dios te saliera al encuentro, pero en el fondo de tu corazón sabes que todo ha cambiado y no tienes derecho a vivir como si nada hubiera ocurrido. Hay veces que podemos tener la tentación de poner en duda lo que Dios nos ha dicho, le exigimos que vuelva a mostrárnoslo y queremos seguridades... Pero Dios cuando ha hablado, ya no se retracta. ¿Te vas a echar tú atrás, vas a dudar de Dios? 



2.- Oración, meditación, contemplación...


3.- Preguntas para dialogar con Dios y con los hermanos.

1.- ¿Te acuerdas de qué significa llena de gracia y el Señor está contigo?
2.- ¿Por qué se turba María?
3.- ¿Te has parado a pensar qué sentirías tú si fueras un ángel y te presentaras ante María para darle este aviso?
4.- ¿Tú crees que Dios te quiere personalmente? Ahora, esta pregunta es más delicada: ¿Crees que a Dios le agrada tu vida? ¿Quieres realmente agradar a Dios o te da bastante igual? ¿Por qué algunas personas quieren agradar a Dios y otros no? ¿Tú a quién quieres agradar? 
5.- ¿Alguna vez te has planteado qué debió suponer para María ser la madre de Dios y que su hijo fuera el salvador?
6.- ¿Qué significa en tu vida, qué repercusiones tiene que tener en tu vida cotidiana que Jesús sea realmente tu Rey?
7.- ¿Tú sabes qué quiere Dios de ti? ¿Estás poniendo los medios para cumplir su voluntad mejor?
8.- ¿Crees que Jesús es el hijo de Dios?
9.- ¿Tienes conciencia de haber hecho alguna vez lo que Dios quería aunque tuviera consecuencias que no dominabas? ¿Alguna vez te has negado a hacer lo que Dios quería?
10.- La virgen María sabía que tenía que hablar con Isabel para aconsejarse. Cuando tú tienes un problema, ¿a quién acudes? ¿Buscas a alguien que te ayude a ver lo que Dios quiere de ti? (Dirección espiritual)





Palabra de vida: Lc. 1, 26-28


 Entrada de Gabriel en la presencia de María:




26 En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el  nombre de la virgen era María. 28 El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo»* .


1.- Explicación:

Acordaos que el otro día veíamos la promesa del nacimiento de San Juan, ahora vamos a ver cómo el ángel anuncia a María el nacimiento del Hijo de Dios.

Primero, nos situamos en la historia y en la geografía:

Resultado de imagen de mapa de israel en tiempos de JesúsNazareth no era ni siquiera un pueblo, era una aldeucha, en medio de Galilea, al norte de Israel. Una zona fértil, pero de gente dura, maltratada por la vida y por los habitantes de la capital, porque en tiempos pasados se habían dejado mezclar con el paganismo.

Lo que había ocurrido es que por los pecados de Salomón, Dios decidió dividir el reino de Israel. Esto sucedió en tiempos del hijo y sucesor de Salomón, llamado Roboam. En esa época (928 aC), Jeroboam, se hizo proclamar rey por todas las tribus de Israel. Sólo quedó la tribu de Judá como leales a la descendencia de Salomón. Con el paso del tiempo, el Reino del Norte cuya capital estaba en Siquén, Samaría, cayó frente al enemigo y fue deportado (720 aC, bajo Sargón II). Posteriormente también caería el Reino del Sur (cuya capital era Jerusalén) bajo la potencia de Nabucodonosor (587 aC) quien arrasó el Templo y toda la élite judía fue deportada.

El Reino del Norte jamás regresaría del destierro, serían disgregados entre las naciones. Quienes volvieron fueron los descendientes de la tribu de Judá, el Reino del Sur, gracias a Ciro (537 aC). Desde entonces, sólo Samaría quedaría separada de Judea, pues los que quedaron de las deportaciones no quisieron asimilarse a los que regresaban del destierro. Ésa fue la traición que les haría odiarse desde entonces hasta que el año 70 dC todos son expulsados de Palestina definitivamente por los romanos. Galilea se reincorpora al Reino con capital en Jerusalén con la llegada de los judíos a la zona. Como El Reino del Norte cayera  bastante antes que Judá, los galileos más importantes fueron deportados y el pueblo tuvo que convivir con paganos a los que habían dado sus tierras, siendo gobernados por esos paganos. Por eso, se habían mezclado con el paganismo y por eso eran despreciados por los de Judá, como sospechosos de impureza por esos tratos con los gentiles. Cierto es que ese desprecio no llegaba al odio que albergaban tantos los galileos, como los de Judá contra los samaritanos que seguían adorando en un templo copia del original, para no tener que bajar al templo de Jerusalén, y que sus creencias eran más paganas que según la Ley.

Resumen, los de Jerusalén se creían mejores que los galileos, pues éstos estaban influídos por los fenicios vecinos y asirios llegados tras la conquista. Y tanto los de Jerusalén, como los galileos odiaban a los samaritanos por haber pervertido la Ley y porque pretendían adorar en un templo que no era el de Jerusalén.

Los galileos, eran gente ruda, que frecuentaba poco el templo de Israel, muy lejano para ellos (para llegar a Jerusalén tenían que atravesar Samaría, sólo en caso de extrema necesidad, o cruzar el río para luego volver a vadearlo. No solían bajar a la capital sede del Templo), pero de corazón noble y leal. Costaba ganarse su confianza, pero una vez que se abrían eran generosos.

Pues bien, en medio de Galilea se arrastra una aldea llamada Nazareth, cuyos habitantes vivían en casas excavadas en la roca de sus montañas. Tenían una parte construída y otra parte excavada. Así vivía la Virgen María.

Segundo, nos metemos en la escena con la imaginación:

Seis meses después de que Isabel concibiera a San Juan Bautista, el mismo ángel Gabriel que diera la noticia a Zacarías, se presenta en Nazareth, en casa de la Virgen María.

La Virgen María estaba desposada con José, pero todavía vivía en casa de sus padres. ¿Qué significa eso? Según las tradiciones judías, cuando un hombre quería casarse con una mujer, primero entraba en negociaciones con sus padres. Era parecido a una compraventa. Negociaban la dote. La dote era lo que el marido tenía que pagar a la novia por casarse con él, de modo que si luego se divorciaba de ella, con la dote podría vivir. Una vez que hubieran convenido la dote y lo que los padres entregarían al marido por "colocar" a su hija, se suponía que ya estaban desposados.

¿Qué implicaban esos desposorios? Tenían un aspecto jurídico muy importante. No se podían romper los desposorios, suponían un contrato estable. De hecho, aunque aún no vivieran juntos el marido podía acostarse con su mujer en la casa de los padres de ella. Lo único que faltaba para que el matrimonio se supusiera perfecto era celebrar la llegada de la novia a la casa del novio. Esa era la fiesta de bodas. Durante una semana se celebraban los festejos. Las amigas de la novia la ayudaban a arreglarse y salían con ella en procesión, llevándola habitualmente en una litera, con lámparas encendidas y entraban todas en la casa del esposo donde empezaba la fiesta y así concluída el rito del matrimonio.

Pues bien, la Virgen María ya se había comprometido con San José, pero todavía no vivían juntos y San José nunca se había acostado con ella.

Pues bien, esa es la situación de María, cuando de pronto un ángel entra donde está ella y le saluda diciéndole: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo". La gracia no sólo es la fuerza de Dios, sino que sobretodo es la comunión con Dios, la vida de Dios en ti o que tú vives la misma vida de Dios, con su mismo corazón. Lógicamente, también vives con su fuerza. Por eso, para vivir en gracia no basta con no pecar, sino que tenemos que dejar que Dios viva en nosotros, con nosotros. Vivir con Dios, en Dios, desde Dios, en definitiva. Por eso, llena de gracia es llena de Dios. Y que el Señor esté con ella, es que Dios se fija en ella y se recrea en lo que ella hace, como que a Dios le gusta lo que ella hace. Por eso, está con ella siempre. Aunque ella no se de cuenta.

Imagínate como sería la estancia donde está María. La casa de María tendría un pórtico donde recibían a la gente y luego una sala grande excavada en la roca con el horno en medio donde harían la vida y por la noche extenderían las esterillas para dormir. Al fondo, tendrían un pequeña despensa o almacén. No sería una casa muy grande, era suficiente para calentarla el horno de pan en medio de la sala. Seguramente, María estaba sola en ese momento, trabajando, como a Dios le suele gustar asaltar a los que elige.



3.- Preguntas para el diálogo con Dios y con los hermanos:


1.- ¿Por qué crees que Dios eligió al Pueblo de Israel como el pueblo de su propiedad? ¿Por qué no eligió a Roma?


2.- ¿por qué Dios elige a una chica tan pequeña, tan pobre, en un aldea tan cutre?

3.- ¿has pensado por qué Dios busca especialmente a la gente cuando trabajan? En el evangelio, a casi todos los apóstoles Jesús les llamó a seguirle cuando estaban en su puesto de trabajo. ¿Tú para qué trabajas o estudias?, ¿qué aporta el trabajo a la sociedad y en tu vida?

4.- ¿Por qué crees que Dios da a conocer su voluntad a la Virgen María cuando ya está desposada, complicándole la vida? ¿Alguna vez has creído que Dios era injusto por complicarte la vida y luego te has dado cuenta de que era lo mejor que te podía pasar?

5.- ¿Qué significa "llena de gracia", qué significa "el Señor está contigo"?

6.- ¿Tú eres consciente de que Dios esté contigo? ¿Vives en gracia?, ¿te preocupas por vivir en y desde Dios? ¿qué te aporta vivir con Dios?