Siento mucho los retrasos, actualizaré el blog de vez en cuando, pero tened paciencia, please:



La vida de un sacerdote en Madrid es algo compleja, hacemos lo que podemos y que Dios ponga el resto. Si quieres contribuir pide a Dios que nos envíe más sacerdotes.

Un fuerte abrazo

martes, 26 de febrero de 2013

Por fin hemos vuelto de la convivencia de confirmación...



Aviso que la foto es del año pasado. Todavía no me han dado las fotos de esta última convivencia.

Si Dios quiere, ya está hablado con los curas, la próxima convivencia será para todos los grupos de todas las edades de la parroquia. cuando haga buen tiempo, si es que los monitores pueden hacer un hueco en sus exámenes.

 Con un frío del patín, pero gracias a Dios sin un copo de nieve o una gota de lluvia hasta que terminamos todos los juegos de exterior... Hemos conseguido volver con vida de una convivencia con 27 energúmenos chiquititos de confirmación. ¡Ha sido un exitazo en todos los sentidos!

  • Muchos a los que obligamos a ir y si no venían no se confirmaban, me dieron las gracias por obligarles porque de otro modo se habrían perdido el mejor fin de semana que han tenido en mucho tiempo.
  • Todos me están preguntando ya cuándo hacemos otra convivencia. Ésta vez con mejor tiempo.
  • Casi todos salen siendo mejores amigos.
  • Casi todos se plantean seriamente participar en algún grupo de fe a partir de ahora y después de la confirmación. Incluso algunos quieren compaginar el grupo de los domingos, auque tengan que seguir yendo a catequesis de confirmación.
  • Prácticamente todos han salido de la convivencia confesados.
  • Los juegos les han encantado.
  • Han comido fenomenal, en cantidad y muy bien preparada la comida.
  • No conseguíamos que se fueran a sus casas.
  • Tuvimos dos malitos y sin embargo me decían que les compensaba haber venido. Uno me decía: "No, si yo hoy estoy fatal... pero ayer... ¡menudo día!".
  • Además me consta que muchos de ellos se han enterado de las charlas mejor que en sus propias catequesis.
  • El grupito de los mayores han servido con lealtad, se han entregado y han estado a los pies de los pequeños. Eso para mí es un gran orgullo. Dentro de poco será un gran equipo de monitores. Además se encargaron de dar ellos las dos últimas charlas de formación y salieron estupendas.
  • Han rezado como fieras. Cada día han tenido ofrecimiento de obras a la Virgen María, han bendecido la mesa y dado gracias por los alimentos, el Angelus, una meditación de 30 minutos, Misa, Rosario, examen de conciencia y dos charlas de formación cada día y no sólo no se han quejado sino que lo han disfrutado.
  • Los monitores, además tenían otra meditación a primera hora de la mañana y nunca han llegado tarde. Me consta que les ha venido genial y que han disfrutado más que los niños.
Por todo esto es por lo que digo que ha sido una gran convivencia. Un completo éxito de la gracia de Dios, que escribe con buena letra con la pata de una mensa. Además nos ha hecho el mejor tiempo posible y sólo cuando dí gracias a Dios por el tiempo y le dije que ya no necesitábamos el sol, en quince minutos se puso a nevar y en cinco había cuajado la nieve. Además, hasta pudieron jugar con la nieve.

Gracias, Dios mío, por lo mucho que nos cuidas... ¡Ojalá pueda seguir viendo tus maravillas en la vida de tanta gente buena!

viernes, 22 de febrero de 2013

Temario para una convivencia con chavales de confirmación

Ahí van cuatro charlas de formación que vamos a dar en la convivencia que vamos a tener este fin de semana con los chicos de la confirmación:

Charla sobre lo que quiere Jesús de nosotros: la santidad.

  • Hay veces que nos confundimos de cabo a rabo. Si les preguntas a los chicos que creen que es ser cristiano te dirán que creer en Jesús. Al final, lo que quieren decir sin saberlo es que un cristiano no se diferencia en nada de un ateo. Tiene los mismos gustos y deseos que cualquiera, pero de vez en cuando reza y va a Misa y pide ayuda a Jesús. Eso no es ser cristiano. Un cristiano acepta y vive el evangelio, lleva una vida distinta de la de un pagano y ama, piensa y vive de un modo completamente diferente. ¡Eso es ser cristiano! Y no basta con ir a Misa y rezar, tiene que haber una conversión profunda. En un momento de tu vida te encuentras con la persona de Jesús yte cambia la vida. Te reconoces amado por Él y tratas de corresponder a ese amor.
  • La fe no es tanto creer en lo que no se ve, como corresponder al Amor de Dios.
  • Jesús, en el Evangelio, siempre busca a cada persona. Le dan igual los grupos, Él busca tener una relación personal con cada uno de nosotros. No nos ha creado para una determinada misión. No se trata de que tengas que cumplir un propósito concreto en tu vida. Tu vida está abierta a muchas posibilidades. Dios no te limita, hace posible el ejercicio de la libertad. Dios te ha creado por Amor y Jesús lo único que quiere de ti es vivir contigo, vivir en comunión. Vivir los dos juntos. Eso es la santidad.
  • La santidad, entonces, no es ser muy bueno. Hacer muchas cosas buenas, sino vivir con Jesús. Si os fijáis, el ladrón y asesino que crucificaron al lado de Jesús está en el cielo y no hizo nada bueno durante toda su vida. Simplemente, tuvo la oportunidad de quedarse con Jesús y la aprovechó. No se trata de hacer méritos, sino de dejar que Jesús viva contigo.
  • Muchas veces, comprobamos que eso no es fácil. Jesús mismo nos dice que si alguien quiere ser su discípulo tiene que coger su cruz de cada día y seguirle.
  • Eso es ser cristiano. Seguir a Jesús, vivir con Él, amarle, cumplir su Voluntad, vivir como Él vivió, amar como Él amó y continuar con su misión.
  • ¿Cuál es la misión de Jesús? Salvar a cada persona. ¿Cuál es tu misión? Salvar a cada persona.
  • El cristiano es una persona que se identifica con Jesús. ¿Tú qué haces?

Charla sobre la vida de la santidad:

  • Una vez que hemos visto que vivir en cristiano es otra cosa distinta de la que creíamos. Podemos empezar a concretar cómo es realmente la vida de un cristiano:
  • Lo primero de todo, es necesario volver a un punto anterior. Un cristiano es una persona que vive con Jesús. Por eso, no se trata de cumplir los mandamientos. Antes hay otro tema. Si no tengo amistad con Jesús, ¿cómo puedo vivir con Él? Por eso, antes de nada, un cristiano es una persona que BUSCA a Jesús, aunque a veces no le encontremos.
  • ¿Cómo puedo buscar a Jesús? Muchas personas se creen que por ir a Misa ya cumplen. Si yo no convierto cada Misa en la ocasión de encontrarme con Jesús, ¿puedo decir realmente que le busco? Si hace mucho que no comulgo porque no me confieso, ¿se puede decir que le busco? Así que lo primero de todo es vivir los sacramentos. No sólo celebrarlos, sino hacerlos vida. Buscar a Jesús en la Misa y en la confesión.
  • También es esencial leer los Evangelios y hablar con intimidad con Jesús. No sólo darle gracias y pedirle cosas, sino buscar un trato de amistad íntima con Jesús. Aquí les habláis sobre la ORACIÓN.
  • "Seréis mis amigos si hacéis lo que Yo os mando". Nos dice Jesús en el Evangelio. Así que éste es un punto muy importante, pero menos que los otros dos. Si sólo intentáis ser buenos, acabaréis hartos porque la alegría cristiana sólo la da la experiencia del Amor de Dios, no querer justificarse por las obras. Pero es necesario querer hacer lo que Jesús no pida. no sólo son los mandamientos, también son las Bienaventuranzas. ¿Realmente quieres hacer lo que Jesús te pida? Si dices que no, entonces realmente no eres cristiano, eres un simpatizante, pero no vives con Jesús.
  • Que concreten cómo pueden hacer la voluntad de Dios en sus vidas: Primero en su relación con Dios, luego con sus familias, con sus amigos, en el colegio, en la calle, en casa... En todo momento. No se trata de ser buenos, sino de reconocer a Jesús en los demás y que todos puedan reconocer a Jesús en ellos.
  • Para más aclaración consultad: 

Charla sobre la necesidad de la comunidad cristiana y del grupo:

  • El Señor no ha querido salvarnos aisladamente, sino que formamos un cuerpo, el Cuerpo de la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, somos la Gran Familia de los Hijos de Dios. No somos francotiradores, sino que la Confirmación nos constituye en "milites Christi", soldados de Cristo. Militamos bajo la bandera del mejor Capitán y no luchamos solos.
  • Además, en las circunstancias actuales se hace tremendamente difícil que un cristiano pueda vivir aislado del resto. A nuestro alrededor las cosas no nos son fáciles y tenemos experiencia de que nos necesitamos los unos a los otros. Yo tengo que rezar por cada uno de mis hermanos y necesito que cada uno de mis hermanos rece también por mí. Necesito juntarme con gente que piensa como yo. Necesito que me alienten en el apostolado, que me animen ante las dificultades y tengo experiencia también de que cuando trato de estar solo, porque es más cómodo, he acabado efectivamente dejando de luchar y me ha llevado la corriente hasta el punto de que prácticamente vuelves a vivir lo mismo que viven los que no tienen fe. Que cuenten la diferencia que hay entre vivir la fe a tu manera y cómo has vivido cuando estabas con el grupo.
  • A la hora de hacer apostolado, de evangelizar, de acercar a tus amigos a Dios es necesario poder invitarles a algo concreto para que puedan ver, que puedan hacerse amigos de otros cristianos, como tú, y así la conversión sea mucho más fácil. Para eso montamos convivencias, peregrinaciones, javieradas, campamentos... Y si tu ya tienes un grupo de formación, es mucho más fácil invitar a una reunión concreta que ponerte a resolver todas las dudas que tus amigos puedan tener.
  • Por otra parte, si no frecuentas un lugar donde recibas una formación sólida, donde te hablen frecuentemente de las cosas que tenemos que hacer, poco a poco te vas olvidando y al final pasas de todo. si no tienes un ámbito donde te resuelvan las dudas que te vienen a la cabeza, al final perderás la fe. Y si tus amigos te exponen sus dudas te darás cuenta de que no sabes resolverlas adecuadamente. si no tienes un grupo de formación en el que puedas exponer todas esas dudas y dificultades, al final te quedas solo ante el peligro, pierdes eficacia, te quedas boqueando fuera del agua y al final vivirás como si no tuvieras fe.
  • Otro argumento es que cuando empezamos a rezar podemos pensar que somos los mejores. si tienes un grupillo con el que te reúnas y vivís la fe juntos, te darás cuanta de que no estás haciendo nada extraordinario y al ver el ejemplo que te dan los que te rodean, te animarás a luchar más, a corresponder mejor a la gracia de Dios.
  • Hay cosas que pueden pasarte, que te pueden asustar. Si tienes gente a tu alrededor que vive lo mismo que tú, te darás cuenta de que no eres el raro de tus amigos, que no eres una excepción. Necesitamos amigos cristianos.

Apostolado, evangelización:

  • Realmente, los dos mandatos imperativos que Jesús nos ha dado son: "Amaos los unos a los otros como Yo os he amado" y últimamente, una vez que Resucitó y antes de la Ascensión nos dijo: "Id al mundo entero y anunciar el evangelio a toda la creación". Estos dos mandamientos surgen del mismo corazón. Dice el Señor que "Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad". Dios ama a cada persona y le parte el corazón ver cómo muchos se alejan de Él y viven una vida tirada por el suelo. Dios quiere que cada persona pueda experimentar la alegría de la Salvación.
  • Caín cuando asesinó a su hermano y Dios bajó preguntándole por él contestó: "¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?". ¡Pues sí! Si tú quieres a alguien de alguna forma eres su guardián. La lealtad en la amistad surge de esto: Si consigo algo muy bueno, lo comparto con mis amigos. Si me entero de algo y no lo comparto, soy un mal amigo.
  • ¿Por qué no hacemos apostolado? O bien porque no queremos a nuestros amigos y pensamos que se van a alejar de nosotros. O bien porque no amamos a Dios y nos parece un marrón tremendo el tener que vivir con el Señor. O bien porque pensamos que todo el mundo se salva. Es mentira. Quien no vive con Jesús sólo puede salvarse, dice el catecismo, si ama y busca la verdad y vive esa verdad que conoce en su vida. ¿Conoces a algún amigo tuyo que realmente puedas decir que busca la verdad? ¿que no se conforma con las mentiras que nos dice el mundo? Macho, o les hablas del Señor o son carne de cañón.
  • ¿Cómo se hace apostolado? Invitando a seguir el mismo camino que alguien abrió para ti. Todo comienza con la experiencia de la amistad. A través de una javierada, a través de una convivencia, a través de invitarles al mismo grupo por el que tú vas... A veces, algún amigo te plantea un problema grande en su vida y puedes acercarle a algún sacerdote que tú conoces que puede acogerle con cariño y aconsejarle con verdad.
  • Dice San Agustín que quien salva un alma, tiene la suya asegurada.
  • Para más aclaración consultar: "http://www.sacerdotecatolico.blogspot.com.es/2013/02/la-amistad-y-el-apostolado.html"

martes, 19 de febrero de 2013

Qué activo está el Diablo... ¡Véncele con toda la omnipotencia de Dios!

El domingo meditábamos en la Misa sobre las tentaciones de Jesús y todos los curas de la parroquia, entre otras cosas, hablábamos de la existencia real de un ser personal, de naturaleza angélica, enemigo del hombre, que quiere nuestra perdición e influye en nuestro interior con tentaciones, pero no puede anular nuestra voluntad, aunque sí mermarla por la repetición de pecados, al que la Iglesia llama Satanás o Diablo (el que divide, el que rompe...)

Más o menos, veníamos a explicar el proceso de la tentación y cómo influye el Diablo y cuánta guerra tenemos que presentar al pecado... Pues bien, al hablar de los efectos del pecado sobre nuestra vida venían algunos a confesarse... ¡Pobrecitos! Cuánto daño nos hace el Diablo, cuántas vidas rotas... Me daban ganas de llorar y de reír. Llorar por ver el sufrimiento de una humanidad lejos de Dios; de reír al comprobar cómo Dios rompe nuestras cadenas y nos libera especialmente a través de los sacramentos. Dios no se ata a la economía sacramental, tiene modos y caminos que no conocemos para llegar a sanar a cada uno, si nos dejamos, pero es evidente que a través de los sacramentos es su especialidad. ¡Cuántas personas recuperan la alegría y la esperanza de que es posible vivir de otro modo gracias a la experiencia de la confesión!

Y me daba cuenta del tremendo influjo, de la saña, del odio, de la manipulación que el Diablo vierte sobre los hijos de Dios. ¡Qué activo está el Diablo en nuestro días! ¡Cómo trata de perdernos a todos! Y sin embargo, está encadenado, pero por la soberbia del mundo, cuántas personas y cuántos cristianos le rondan pensando que no necesitan a Dios, creyendo ser autosuficientes. Planeando sus vidas no sólo al margen de Dios, sino incluso contra Dios y siguen yendo a Misa, y siguen comulgando sin pensar que no importa a cuántas Misas vayas, sino que realmente quieras cumplir su Voluntad.

Y también cuántas personas hay que simplemente por dejar la oración y la dirección espiritual van cayendo por un plano inclinado hasta que al final pierden todo gusto por la convivencia con Dios y acaban renunciando a todo por conformarse con los espejuelos estúpidos que les ofrece el Diablo. ¡Cuánta gente piensa que hacer lo que les de la gana les va a liberar de angustias! Sólo para descubrir horrorizados que han perdido todo lo que merecía la pena en sus vidas.

¿Por qué tenemos que tocar fondo para fiarnos de Dios? ¿por qué tenemos que perderlo todo siguiendo la tentación para descubrir que no nos lleva a nada bueno? ¿por qué pensamos que nuestro Padre Dios es un ogro que no nos quiere?

Muchas veces nos olvidamos que si no luchamos contra nuestros pecados el diablo sigue amarrándonos, influyendo en nuestra voluntad. No basta confesarse, es necesario poner los medios para evitar el pecado. Tiene dos poderosos secuaces: el mundo y nuestra propia debilidad (lo que siempre se ha llamado la "carne"). No os dejéis influir por lo que está de moda, por lo que piensa la sociedad, por el mal llamado "sentido común".

Hoy por hoy, parece como que Satanás estuviera más activo que nunca. ¡Qué horror! Cuántas vidas deshechas y lo que más le interesa son los consagrados, de un modo muy especial los sacerdotes dedicados al apostolado y las familias, especialísimamente va detrás de la mujer.

¡Qué fácil es evitar sus asechanzas! Basta con ceñirse a los sacramentos, la dirección espiritual, la oración y una vida limpia y sencilla. No os compliquéis la vida. Dios puede mucho más que el enemigo, pero no podemos dejarnos atrapar, no podemos acercarnos a él. No seas valiente con el enemigo, huye de él, escóndete en los brazos de tu Padre y vive sin miedo que tu Padre nunca le permitirá que te haga daño. ¡Eres hijo de Dios! ¿a quién vas a temer? Lo único que debemos temer es a la locura de nuestra soberbia cuando clamamos por recuperar nuestros fueros.

No hay nada que odie más Satanás que la sencillez y la humildad, salvo claro está lo mucho que nos Ama Dios. ¡Eso no lo puede soportar!. Agárrate a la mano de María que es la que mejor personifica todo lo que Satanás no puede soportar y vive con mucha paz, sin ningún miedo. ¡Estás en buenas manos!

Si te das cuenta en el rezo del Rosario se dan estas cosas que tanto odia el enemigo: lo primero, la razón por la que rezas el Rosario no es porque sea una oración súper original que te aporte grandes sentimientos, sino pura y llanamente por un cariño gratuito a la Virgen. Comienzas desgranando Avemarías casi como un sacrificio a María y poco a poco te vas encariñando con una oración sencilla, muy humilde, alejada de grandes teologías (como diría Carlos Sainz o Luis Moya: "a ras"). Una oración repetitiva, que poco a poco va calando en el corazón, como una fina llovizna que empapa la tierra.

Es una oración que sólo comprenden los humildes. el soberbio en seguida quiere sentirse importante y al poco tiempo comenzará a sustituirla por una contemplación en la que se pueda escuchar a sí mismo impartiendo preciosos discursos y enseñanzas. El humilde sabe que cada Avemaría es una rosa para nuestra Madre, una espina menos, una simple sonrisa. el soberbio empieza a plantearse que es una pérdida de tiempo, que hay cosas mejores y más importantes que hacer. "He oído, me han dicho, un cura me explicó..." Excusas baratas que se lleva el viento.

Una oración que rezas simplemente porque lo ha pedido María y sabes que es su preferida... Por eso son los cañones de Navarone de la gracia de Dios. Es un arma poderosísima. Una canción que me cantaba mi padre al despertarme los domingos decía: "El demonio al oído te está diciendo: Deja Misa y Rosario... Sigue durmiendo".

¡Viva María... Viva el Rosario!

lunes, 18 de febrero de 2013

Si yo fuera Dios...

No tengo ninguna duda. Si yo fuera Dios no habría metido tanto la pata como Él. Si yo fuera Dios no habría creado la libertad, una libertad que el hombre puede utilizar para hacer daño, para manipular, para destrozar y para hacer sufrir...

Si yo fuera Dios habría creado un munod perfecto, que nadie tuviera que mejorar...

Si yo fuera Dios y hubiera hecho esto que digo tampoco os amaría porque no me fiaría de vosotros. Si yo fuera Dios tampoco existiería el amor porque para que haya amor tiene que haber necesariamente libertad. Si hubiera creado un mundo perfecto el hombre no podría desarrollar su capacidad creadora y seríamos todos unos estúpidos, inútiles y zánganos...

¡Gracias a Dios que yo no soy Dios!

¡Cuántas veces juzgamos a Dios! Cuántas veces tratamos de enmendar sus errores... Cuántas veces nos equivocamos porque no tenemos visión de  conjunto. ¡No juzgues a Dios! Fíate de Él y haz lo que te diga. Sigue sus planes, cumple su Voluntad y al final comprobgarás que es lo mejor que podrías haber hecho en toda tu vida.

viernes, 15 de febrero de 2013

Otra enseñanza que saco de la renuncia del Papa

Es impresionante, ante un mismo hecho dos grandes de nuestro tiempo reaccionan de modo casi contradictorio y los dos piensan que están haciendo lo que Dios quiere. ¿Cómo puede ser que ante una situación realmente semejante puedan tomarse dos posiciones tan contrarias como las que han asumido Juan Pablo II y Benedicto XVI? Además ocurre una cosa: yo sinceramente creo que los dos tenían razón.

Vemos que ante la imposibilidad de seguir ejerciendo el ministerio petrino Juan Pablo II decidió continuar y Benedicto XVI dejarlo. Puede ser que Dios no esté en estas decisiones y nos deje libertad para que hagamos lo que creamos mejor en conciencia, pero creo que Dios sí que está detrás de cada uno de los acontecimientos de nuestra vida, con su providencia amorosísima.

O Juan Pablo II se excedió y se sacrificó en una situación inútil y Benedicto XVI ha resultado ser un cobarde; o Juan Pablo II se inmoló en un sacrificio de expiación y Benedicto XVI ha hecho lo que debía retirándose por el bien de la Iglesia. A poco que lo pienses, te das cuenta de que no podemos juzgar a ninguno. Dios no usa las mismas cartas con todos. Tiene una relación peculiar con cada persona y no nos pide lo mismo a todos. Incluso teniendo la misma vocación sacerdotal no me pide lo mismo a mí que a mis compañeros de parroquia. Con cada uno tiene una relación peculiar. Lo mismo pasa con los Papas. Lo que uno ha hecho, no es lo que otro debe hacer.

Muchas veces, creamos un molde absurdo, pensando que ya conocemos cómo actúa el Señor y tratamos de que todo el mundo pase por el aro. Nada más lejos de la realidad. Cuando en alguna ocasión alguien dice: "No. El único modo de que Dios pueda actuar en esta situación es..." Y se equivoca garrafalmente. Dios es Dios. Él es el Único que lo conoce todo y lo puede todo y cuando un camino se cierra, Él abre un boquete a dentelladas. Nadie puede escrutar sus caminos. Nadie puede conocer absolutamente sus modos de actuar. Lo que hoy parece seguro, mañana no lo es. No quieras dominar a Dios.

Por eso, esta diatriba sobre si lo mejor es seguir hasta el final o marcharse es estéril. Benedicto XVI no abandona el episcopado, símplemente cambia de diócesis. No hay una ordenación pontificia. El Papa es "primus inter pares". Nunca ha dejado de ser obispo y no va a dejarlo ahora, pero asume otro ministerio episcopal. No es un divorcio, ni una secularización, como creen algunos que no tienen ni idea de teología.

Tanto el uno como el otro han buscado cumplir con perfección la voluntad de Dios. Hay veces que queriendo cumplir la voluntad de Dios el Diablo puede tentarnos con apariencia de bien. Por eso es tan importante la dirección espiritual y que el director espiritual sea humilde y reconozca que no es Dios para saberse todos sus caminos. Yo no sé qué quiere Dios de cada persona que trato. Lo único que puedo hacer es acompañar y ayudar a discernir si los motivos para hacer una cosa u otra son de Dios, provienen de nosotros mismos o son tentaciones de Satanás.

La responsabilidad de la vida es de cada uno. Yo no me voy a salvar o a condenar por lo que tú decidas hacer con tu vida. Por eso, no puede haber una obediencia en la dirección espiritual. Lo único que el director puede exigir es sinceridad y seriedad con los tiempos y las citas. Es la persona la que debe decidir si el consejo que le das prefiere seguirlo o rechazarlo, pero sí puedes pedirle que te indique lo que ha decidido para saber por dónde va y no hacerte una imagen falsa de sus decisiones.

Seguramente, tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI han consultado con sus consejeros más íntimos y los dos alcanzaron la certeza moral de estar sirviendo a la Iglesia de dos modos completamente diferentes. Cada caminante siga su camino...

¡Qué importante es descubrir el paso de Dios por tu propia vida para aprender a reconocer sus insinuaciones!. Lo que es para uno, no lo es para otro. Huye de las recetas estereotipadas porque hacen mucho daño. A mí me pasó una vez, como se suponía que Dios tenía que actuar de un modo concreto y quien me aconsejaba creía que conocía la voluntad de Dios sobre mí, tuvo la ocurrencia de mandarme que olvidara la posibilidad de ser sacerdote porque lo lógico es que Dios no me hubiera llevado por el Opus Dei para luego desmarcarme, ¡cómo Dios iba a jugar con las personas!...

Poco tiempo después, descubrí que Dios no sólo jugaba conmigo, sino que bailaba y corría y reía y disfrutaba y se lo pasaba pipa mientras yo daba vueltas y vueltas sin saber qué iba a ser de mi vida. ¡Gracias a Dios que no sabe ser serio! ¡Gracias a Dios que sabe reírse de mis clichés y seguridades! Porque de no ser así, Dios no sería más grande que yo. Si Dios me hiciera caso, posiblemente no sería Dios.

Al tiempo, una vez que ya me había ido vi una película del fundador del Opus Dei en la que explicaba que Dios dejaba que una persona entrara en la Obra para luego marcharse poco después, como una aguja que entra en un tejido para salir de él llevándose un hilo de formación y experiencia de Dios que, de otro modo, no habría podido tener. ¡Ojalá los hijos espirituales de San Josemaría Escrivá de Balaguer sean como él!

Fíate de Él y deja que baile contigo. Te tomará de la mano, te pondrá a dar vueltas hasta que el mundo parezca que se ha vuelto del revés y entonces cuando creas que te estás cayendo y te la vas a pegar contra el suelo, descubrirás que has ido a parar a sus brazos y te encontrarás con su sonrisa irónica que te pregunta: ¿Qué creías que iba a pasar? Y cuando creas que ya te sabes el paso de baile, te cambia el ritmo y vuelta a empezar.

Menos mal que Dios es original y tiene un modo de tratar a cada persona distinto que a los demás. Por lo menos, así lo hizo conmigo y os aseguro que vivo con mucha más ilusión, con mucha mayor entrega y con mucha más alegría, aunque a veces toque sufrir, que cuando creía que conocía los caminos de Dios... ¡Menudo aburrimiento! 

Un Dios que ha creado el mundo y no se ha repetido en dos hojas de árbol jamás. Un Dios que se ha enamorado de cada uno y a cada uno nos ha hecho distintos, sin jamás repetirse... ¿Cómo íbamos a dudar que tiene una solución distinta para cada uno de sus hijos?

Al final, sólo queda postrarse ante la grandeza de Dios y darle gracias porque nos toma por el pito del sereno. Porque no nos toma muy en serio, ¡de otro modo sería terrible! Aprende a reírte con Dios, por lo menos vivirás con más alegría, esperando que en el momento que menos te lo esperes, viene Dios y lo pone todo patas arriba. Ja, ja, ja... ¡Qué juerga!

Al final, haz lo que creas que Dios te pide y no pienses que le va a pedir lo mismo a todos. A cada uno nos lleva por donde a Él le da la gana. ¿No te parece lo mejor?

Un fuerte abrazo. Menudos Papas estamos teniendo en este siglo de oro de la Iglesia.